Estoy llegando a casa, me
duele la cabeza y no tengo muchas ganas de sonreír. Mi madre me lo nota al
instante.
-¿Qué te pasa Marcos? –Me mira preocupada, estoy blanco, no tengo
ganas de comer, asique se lo hago saber.
-Nada mama, me voy a tocar un poco la guitarra, no quiero comer, no me molestéis
mucho necesito…¿tranquilidad? No sé lo que necesito pero lo necesito. –Entro
en mi habitación, y cierro, saco la guitarra de su estuche, desganado la afino
un poco, pongo la cejilla y entono una canción triste. Cierra los ojos de Melendi. Me harto enseguida de la guitarra y la
voy a guardar cuando en mi estuche me encuentro una hoja de papel, es una hoja
del Diario de Irene, no se cómo ha llegado hasta ahí, pero ha llegado. Después
de mucho pensar, comienzo a leer.
Miércoles 22 de Junio de 2012, Hoy
he quedado con Alex, pero el inútil se ha reído de mí, he salido corriendo, y
he ido a mi árbol favorito. En el banco de al lado estaba ese chico que es tan
raro de clase, es mas ahora mismo que estoy escribiendo está ahí escondido
sonriendo como un PANOLI. Se cree que no le veo, que no sé que me sigue desde
hace meses, la verdad me da hasta un poco de miedo, pero hay algo, algo que me
llama de él y me da miedo, no sé cómo puedo sentir algo, o que algo me llame de
una persona cuando solo hemos cruzado un par de palabras, y la mitad de ellas
no he recibido respuesta, es mas creo que voy a echarle valentía, creo que me
voy a acercar ahora mismo a preguntarle que hace detrás de ese arbusto sentado
en ese banco espiándome..
Aquí terminaba su narración,
parece que cuando me la encontré ayer en el parque escribiendo en un cuaderno
estaba escribiendo en su diario y habla de mí. Sin querer de mí cara brota una
sonrisa, pero una sonrisa vacía. Ya da igual, todo está terminado. Nos hemos
despedido. ¿Para siempre… o para un largo tiempo?
-Marcos, ¿Puedo pasar?-Pregunta mi madre desde el otro extremo de
la puerta.
-Si mama, pasa. –Me resigno, tarde o temprano vendría a averiguar lo
que me pasaba, aunque yo creo que mi madre es adivina, porque siempre sabe lo
que me pasa en menos de 3 segundos.
-Marcos, no te vengo a molestar. –Me deja sorprendido.-Es que ha llegado una chica y…
-Mama, ¿qué chica? ¿Cómo era? ¿te ha dicho su nombre? –Suelto todas
las preguntas de golpe, esperando que fuera ella la que me estaba esperando en
el salón.
-Hijo, pues la conoces desde siempre, del colegio además me llevo muy
bien con su madre, era esa chica con los ojos claros, ais se me olvido su
nombre.
-¿Irene?
-Ella, si ella. –Mis ojos se vuelven a iluminar como un árbol de
navidad, aunque acto seguido me vengo abajo.
-¿Dónde está? Está en el salón, así de repente, sin prepararme ni nada. ¡MIERDA!
-No hijo, tranquilo se ha ido. Solo venia a dejarte esto, pero me ha
dicho que no quería cruzarse contigo. Que te diera esta hoja. –Me da un
cacho de papel, escrito con su letra, la admiro de verdad, mi letra es
asquerosa y fea pero la suya es tan suave, tan bonita. Tiene todo y yo no tengo
nada bueno. Mi madre me da el papel y sale por la puerta. No quiere cruzarse
conmigo, esto me da miedo, ¿Qué pondrá en ese papel? Después de mucho meditar,
me convenzo que nada puede ir a peor y cojo el papel y descubro que es otra hoja del diario de Irene.
Jueves 23 de Junio de 2012. Hoy he vuelto a ver a Marc, ese chico que
es tan raro, pero que a la vez me llama tanto la atención. Hoy como ayer, hemos
estado peleándonos como niños pequeños, incluso me ha empapado en el estanque.
Pero no se hay algo que… Pero no puede ser, no ahora, he sufrido mucho y me han
hecho mucho daño. No quiero volver a pasar por lo mismo. Aunque me ha dejado en
casa, ha sido una despedida rara. Tendría que haber sido clara y decirle todo
lo que ahora mismo estoy plasmando en este papel. Soy tonta. El esperaba una
respuesta bonita y yo solo me lo he tomado a broma y le he gastado una broma,
pero se ha ido tan triste… no sé si piensa que ahora que por fin consigo hablar
con él, le voy a dejar marcharse tan rápidamente de mi vida…Creo que, Marc
tiene algo que me gusta, y algo que me desagrada, pero estoy dispuesta a
encontrar eso que tanto me llama la atención… aunque después de esta despedida
no sé como lo voy a hacer algo se me ocurrirá.
Hola Marc, hoy hemos tenido una despedida un poco desagradable, espero
que sepas perdonarme la broma, seguramente tu indirecta no la supe coger y me
lo tome a broma. Espero que ahora mismo, mientras lees esto estés sonriendo…
Quiero verte. Mañana a las 5 en mi portal, tráete la guitarra. Creo que te debo
varias clases.
PD: Anda hazme un favor y tráete también el coche, que no me gusta
andar, además te llevare a un sitio que
te encantara. FDO: Una panoli a otro panoli.
Así terminaba una carta
que acababa de conseguir que mi corazón se encogiera tanto, que ahora que he
terminado, parece el corazón de un recién nacido que bombea a mil por hora
sangre para todo mi cuerpo. Estoy feliz, sonriente, como unas simples palabras
pueden hacerme tan feliz… No lo sé. Y esa firma, me sonaba pero no conseguía caer.
Estaba tan abrumado, que mi cabeza no pensaba como tenía que pensar.
¿Qué lugar es tan
especial, qué pasara mañana… eso no lo sé ni yo que escribo esta historia y tú
que te imaginas?
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