viernes, 19 de octubre de 2012

Panoli 5 Planes inesperados.



Un nuevo día en mi mundo, abro los ojos y le pido a mi madre cinco minutos más aunque ella se niega a dármelos abriendo de par en par las cortinas.
-Marcos, levanta ya es hora, tienes el desayuno preparado. –Me mira sonriente, tan alegre tan llena de vida, la quiero tanto.
-Ya voy mama. –La digo mientras, me estiro y hago crujir mis nudillos, en unos minutos estoy desayunando.
-Vale, pero como tenga que volver, vas a cobrar. –Mientras, se da la vuelta y empieza a marcharse de mi habitación.
Mama espera! –La grito desde la cama. –Te quiero.
-Déjate de tu te quiero, y baja a desayunar ya.
-Joer mama, ni cuando te digo algo bonito eres capaz de reconocerlo.
Se ha marchado de mi habitación me encuentro solo, me levanto y me pongo mis zapatillas, mi vista se entretiene en un par de papeles que tengo en  la mesilla, al verlos no puedo evitar sonreír un poco. Todo llega a mi cabeza como una imagen fugaz hoy tengo una “cita” a las 5 en el portal de Irene. Sé que va a ser raro, pero aun más raro es esta sonrisa que se acaba de dibujar en mi cara, y más raro será cuando mi madre me pregunte que hago tan feliz desde tan temprano. Aunque ella sabe que las culpables son esas malditas hojas que están en mi habitación, ahora guardadas en una caja en el fondo del cajón de las camisetas.
No es un lugar secreto mi madre, guarda muchas camisetas en ese cajón pero sabe que está prohibido mirar dentro de esa caja. Aunque seguramente haya mirado en esa caja, sin que yo me diera cuenta, pero me gusta pensar que tengo algún lugar secreto para guardar cosas que nadie más podrá ver o en este caso leer.
El día había empezado bien, pero quién sabe si fuera acabar de la misma manera y ahora mismo lo iba a descubrir.
-Hola hijo, ¿Qué tal has dormido?
-Hola madre. Bien, nunca me podre quejar de la cama es tan cómoda y aunque no lo fuera es mi cama.
-Ha llamado la tía, tienes que llevarla a la estación que tiene que coger el tren se va al pueblo y necesita que alguien la lleve y como tú tienes carnet y el coche, ha llamado preguntando por ti, que si le hacías el favor. Y he dicho que si, que estas de vacaciones no tienes nada que hacer.
-Vale, me visto en cinco minutos y voy a recogerla, llámala mientras me preparo.
-No hijo, es esta tarde cuando tienes que llevarla. –Mierda en mi mente, sale la imagen de Irene, será un fastidio partir la tarde para poder estar con ella por culpa de mi tia. –Es de cuatro y media a cinco. Así que hoy nada de dormir siesta y ni mucho menos llegar tarde a comer.
-¡Mama! –La respondo enfadado. –Que manía tienes de hacerme planes sin consultar conmigo antes.
-Vamos a ver es tu tía, tus amigos pueden esperarte un rato. Y no hay más que hablar, es un favor de la tía y se lo vas hacer te pongas como te pongas.
Bueno, todo va a salir bien voy a buscarla la dejo en la estación y que ella sola coja el tren no se va a perder y más de una vez lo ha hecho, no hay problema. Espero que me dé tiempo y llegue justo a la hora que me pedía Irene.
La mañana pasa sin ningún problema, hago mi habitación y la recojo, la ordeno ya que si no mi madre me gritaría como siempre hace cuando ve aunque solo sea un calcetín fuera de su sitio. Repaso mentalmente el plan de esta tarde y me intento convencer de que me va a dar tiempo. La mañana pasa lenta, no se si porque no tengo nada que hacer o porque tengo ganas de que llegue las 5 para encontrare con ella y ver lo que me depara su compañía.
Después de comer me meto en la ducha y después de ella me lavo los dientes y me peino, empiezo a tener el pelo demasiado largo pero ahora mismo me da igual todo. Salgo del baño ya vestido busco las llaves del coche y salgo a la calle, hoy hace un buen día, nada de nubes. Eso es buena señal, o ese creo, después de un largo rato eligiendo ropa, creo que elegí bien, pantalones vaqueros, mis vans y esa camiseta azul básica que tanto me gusta. Llego a casa de mi tía y recojo la maleta. La doy dos besos y un abrazo, y nos metemos otra vez en el coche.
-Vas tu muy peripuesto para ir solo a una estación. –Me pregunta mi tía con una sonrisa picara en la boca.
-Bueno después he quedado con… con unos amigos para ir a tomarnos algo y quien sabe tita puede que a la vuelta de la esquina aparezca una chica y tenga que ligar con ella. –La guiño un ojo de complicidad.
-Que pillin y un poco creído. –aunque últimamente estas muy guapo, no será que tienes por ahí algo y te cuidas aun mucho mas.
-No tía, por favor ya sabes mi ley mejor solo que mal acompañado. –Aunque por mi cabeza pasa otra idea muy diferente, ojala Irene se diera cuenta, sin que yo tuviera que dar el paso, que así como así supiera que me gusta mucho.
Son las cuatro y cuarto, y acabo de llegar a la estación la acompaño, hasta el cartel de salidas y miramos,  el andén del tren que tiene que coger. Nos quedamos con el numero y por el favor mi tía, me invita a un refresco en la estación, mientras ella se toma su café y yo termino con mi refresco tenemos una conversación sin sentido, en el que ella me cuenta lo rápido que pasa el tiempo y lo viejo que se hace uno sin darse cuenta, la verdad se acerca la hora y empiezo a estar nervioso no se qué pasará. Pero eso me ocupa totalmente mi cabeza y ahora mismo mi tía se ha levantado y yo he quedado como un tonto.
-Lo siento tía, estaba pensando en una cosa.
-No si ya lo veo, es tas mas perdido hijo, bueno que ya es hora de que me vaya al andén, no te quiero entretener mucho, pero me harías el favor de cargarme la maleta en el tren.
-Si claro, tía. -Mirando el móvil veo que son menos cuarto, el plan empieza apurarse y yo quedare mal. Y no llegare a tiempo.
Con paso rápido nos acercamos al andén y dejo su maleta y me despido de ella, deseándola un buen viaje y que llame o por lo menos avise a alguien de que ha llegado bien.
Mientras vuelvo al coche, miro el móvil menos diez ya no llego ni aunque vuele. Llego al coche y a la cabeza me llega el pensamiento de que no guarde la guitarra en el coche. Voy hacia a mi casa todo lo deprisa que puedo. Cojo la guitarra y vuelvo al coche, en busca de Irene, son las seis menos cinco llego súper tarde, aunque el móvil no ha sonado ni una vez, ni me ha llegado ningún mensaje por whatsapp.
Llego a su portal, y ahí está sentada en el escalón mirándome con muy mala leche.
-Lo siento, Irene, creía que me iba a dar tiempo llegar desde la estación hasta aquí, pero me deje…-No termino de hablar cuando ella me interrumpe enfadada
 -Da igual, ya llegas tarde, vete ya quedaremos otro día, cuando yo quiera y cuando el señorito tenga tiempo para mí.
-Pero… Irene, espera lo siento tenía que llevar a mi tía a la estación… y no te avise porque creía que me daría tiempo a llegar, y me hubiera dado tiempo a llegar sino me hubiera dejado la guitarra en casa.
-Que da igual, déjalo vale, mira hablamos otro día, si eso…. –Me contesta sin mirarme a la cara.
-Irene, yo…
-¿¡QUE!?
-Lo siento de verdad, yo no quería llegar tarde.
-Ya da i…. La interrumpo con un beso, no sé porque acabo de hacer eso, pero al verla tan cabreada necesitaba remediar mi error, lo primero que se me cruzo fue hacer esa tontería. Sigo con el beso, matando mi vergüenza poco a poco. Sintiendo cada vez más ganas de no soltarla nunca. El beso dura poco, pero para mí ha sido el beso más largo de mi vida.
-Que… que haces Marcos. –Una vez separados y con mirada atónita.
-Lo que sentía, lo que necesitaba hacer Irene, ves la he vuelto a cagar…
-Si la has cagado, otra vez, para que pides perdón “Panoli.” –Ella se acerca otra vez y me devuelve un tierno beso, ella me agarra y me acerca más a ella. –Pero que sepas que sigo cabreada contigo has llegado veinte minutos tarde. Eso merece un castigo PANOLI…
La tarde continua, pero eso que tal si lo dejo para el siguiente capítulo, déjame pensar en algún giro mas sobre esta historia.

viernes, 28 de septiembre de 2012

Panoli 4, Diarios que leer.



Estoy llegando a casa, me duele la cabeza y no tengo muchas ganas de sonreír. Mi madre me lo nota al instante.
-¿Qué te pasa Marcos? –Me mira preocupada, estoy blanco, no tengo ganas de comer, asique se lo hago saber.
-Nada mama, me voy a tocar un poco la guitarra, no quiero comer, no me molestéis mucho necesito…¿tranquilidad? No sé lo que necesito pero lo necesito. –Entro en mi habitación, y cierro, saco la guitarra de su estuche, desganado la afino un poco, pongo la cejilla y entono una canción triste. Cierra los ojos de Melendi. Me harto enseguida de la guitarra y la voy a guardar cuando en mi estuche me encuentro una hoja de papel, es una hoja del Diario de Irene, no se cómo ha llegado hasta ahí, pero ha llegado. Después de mucho pensar, comienzo a leer.
Miércoles 22 de Junio de 2012,  Hoy he quedado con Alex, pero el inútil se ha reído de mí, he salido corriendo, y he ido a mi árbol favorito. En el banco de al lado estaba ese chico que es tan raro de clase, es mas ahora mismo que estoy escribiendo está ahí escondido sonriendo como un PANOLI. Se cree que no le veo, que no sé que me sigue desde hace meses, la verdad me da hasta un poco de miedo, pero hay algo, algo que me llama de él y me da miedo, no sé cómo puedo sentir algo, o que algo me llame de una persona cuando solo hemos cruzado un par de palabras, y la mitad de ellas no he recibido respuesta, es mas creo que voy a echarle valentía, creo que me voy a acercar ahora mismo a preguntarle que hace detrás de ese arbusto sentado en ese banco espiándome..
Aquí terminaba su narración, parece que cuando me la encontré ayer en el parque escribiendo en un cuaderno estaba escribiendo en su diario y habla de mí. Sin querer de mí cara brota una sonrisa, pero una sonrisa vacía. Ya da igual, todo está terminado. Nos hemos despedido. ¿Para siempre… o para un largo tiempo?
-Marcos, ¿Puedo pasar?-Pregunta mi madre desde el otro extremo de la puerta.
-Si mama, pasa. –Me resigno, tarde o temprano vendría a averiguar lo que me pasaba, aunque yo creo que mi madre es adivina, porque siempre sabe lo que me pasa en menos de 3 segundos.
-Marcos, no te vengo a molestar. –Me deja sorprendido.-Es que ha llegado una chica y…
-Mama, ¿qué chica? ¿Cómo era? ¿te ha dicho su nombre? –Suelto todas las preguntas de golpe, esperando que fuera ella la que me estaba esperando en el salón.
-Hijo, pues la conoces desde siempre, del colegio además me llevo muy bien con su madre, era esa chica con los ojos claros, ais se me olvido su nombre.
-¿Irene?
-Ella, si ella. –Mis ojos se vuelven a iluminar como un árbol de navidad, aunque acto seguido me vengo abajo.
-¿Dónde está? Está en el salón, así de repente, sin prepararme ni nada. ¡MIERDA!
-No hijo, tranquilo se ha ido. Solo venia a dejarte esto, pero me ha dicho que no quería cruzarse contigo. Que te diera esta hoja. –Me da un cacho de papel, escrito con su letra, la admiro de verdad, mi letra es asquerosa y fea pero la suya es tan suave, tan bonita. Tiene todo y yo no tengo nada bueno. Mi madre me da el papel y sale por la puerta. No quiere cruzarse conmigo, esto me da miedo, ¿Qué pondrá en ese papel? Después de mucho meditar, me convenzo que nada puede ir a peor y cojo el papel y descubro que  es otra hoja del diario de Irene.
Jueves 23 de Junio de 2012. Hoy he vuelto a ver a Marc, ese chico que es tan raro, pero que a la vez me llama tanto la atención. Hoy como ayer, hemos estado peleándonos como niños pequeños, incluso me ha empapado en el estanque. Pero no se hay algo que… Pero no puede ser, no ahora, he sufrido mucho y me han hecho mucho daño. No quiero volver a pasar por lo mismo. Aunque me ha dejado en casa, ha sido una despedida rara. Tendría que haber sido clara y decirle todo lo que ahora mismo estoy plasmando en este papel. Soy tonta. El esperaba una respuesta bonita y yo solo me lo he tomado a broma y le he gastado una broma, pero se ha ido tan triste… no sé si piensa que ahora que por fin consigo hablar con él, le voy a dejar marcharse tan rápidamente de mi vida…Creo que, Marc tiene algo que me gusta, y algo que me desagrada, pero estoy dispuesta a encontrar eso que tanto me llama la atención… aunque después de esta despedida no sé como lo voy a hacer algo se me ocurrirá.
Hola Marc, hoy hemos tenido una despedida un poco desagradable, espero que sepas perdonarme la broma, seguramente tu indirecta no la supe coger y me lo tome a broma. Espero que ahora mismo, mientras lees esto estés sonriendo… Quiero verte. Mañana a las 5 en mi portal, tráete la guitarra. Creo que te debo varias clases.
PD: Anda hazme un favor y tráete también el coche, que no me gusta andar, además  te llevare a un sitio que te encantara. FDO: Una panoli a otro panoli.
Así terminaba una carta que acababa de conseguir que mi corazón se encogiera tanto, que ahora que he terminado, parece el corazón de un recién nacido que bombea a mil por hora sangre para todo mi cuerpo. Estoy feliz, sonriente, como unas simples palabras pueden hacerme tan feliz… No lo sé. Y esa firma, me sonaba pero no conseguía caer. Estaba tan abrumado, que mi cabeza no pensaba como tenía que pensar.
¿Qué lugar es tan especial, qué pasara mañana… eso no lo sé ni yo que escribo esta historia y tú que te imaginas?

Panoli 3 Un inesperado adios.



Después de salir del parque, no paraba de sonreír, seguía imaginándome a Irene en el fondo del estanque. ¿Me había pasado un poco con ella? Puede que si. Seguía con el diario en la mano, y caminaba sin rumbo, tenía el coche aparcado en la puerta pero me apetecía caminar un rato, que me diera el aire. Aunque había una nube gris, que amenazaba con una nueva tormenta de verano. Abrí el maletero y cogí la guitarra.
En cambio a Irene, yo tenía un lugar secreto para mí solo, pero que solo yo conocía. Puede que solo lo conociera yo porque ella no se pasaba las tardes aburridas siguiendo a un compañero de clase. Tenía ganas de tocar esa canción que yo había compuesto, a solas, para pensar en cuál sería mi próximo paso, poco a poco quería conocerla, pero no dejar de jugar con ella al gato y al ratón. Llegue a ese edificio alto, en el que se veía toda la ciudad, entre en él y me dirigí hacia la salida de emergencia, para subir por las escaleras al tejado. Una vez en el tejado, me senté en la caja de extracción de aire y saque mi guitarra. Era hora de entonar una vez más esa canción, que tanto me costó crear.  Mientras cantaba, el diario se cayó al suelo revelando que entre una de sus hojas, había un par de fotos. Llegado hasta ese punto que mas da cotillear un poco pensé. Cogí el diario y las fotos, y me dedique a mirarlas. En algunas salía ella con sus amigas de fiesta, tan guapa como siempre. Siempre sonriente y es lo que me encanta de ella, puede pasar por muchos bajones y se pueden meter con ella, pero a la hora de la verdad le encanta sonreír y divertirse.
Cuál fue mi sorpresa que entre una de las fotos había una foto mía y suya, en uno de los tantos viajes de fin de curso que habíamos hecho en el instituto. Detrás de la foto había un titulo “Marc y Yo” Cogí un boli y debajo del título puse “Un Panoli con otra Panoli” Al fin y al cabo me encantaba que ella me llamara panoli. Era como nuestro nombre particular, como miles de parejas tienen. Ya era tarde y tenía que volver a casa para comer. Mire el móvil, tenía una notificación de mensaje. Lo abrí, era Irene. En el mensaje se leía. “Hola Marco… digo Panoli. Este es mi número, espero que sepas guardarlo. PD: Sigues con mi diario, lo quiero de vuelta.
 Salí corriendo hacia el parque.
-Hola Marc, parece que últimamente nos vemos mucho ¿verdad? –Me sonríe, con esa mirada suya
-Y antes también te veía mucho.-La consigo responder ahogadamente, después de la carrera que me había dado.- el problema que no te dabas cuenta, si te acuerdas, era yo el que te seguía. Soy un psicópata-
-Si, si lo recuerdo, pareces que estas bajo de forma, o estas ya un poco viejo. Cumplir 18 años antes que toda la clase tampoco resulta ser tan ventajoso, si por una carrera de nada estas ahogado. – Me sonríe jocosamente.
¿Esta chica recuerda todo lo que digo yo?- Pienso. Mientras, busco alguna respuesta ingeniosa, para dejarla sin palabras, pero no me llega ninguna. –Ya bueno, todo tiene sus ventajas y sus desventajas.- Consigo responder antes de que piense que me he quedado mudo.- Además que mas da tu estas mojada yo estoy seco.
-Subnormal, si no me hubieras empujado, no me habría empapado. Además, no me cabrees
-Uhhhh que amenaza más mala, no te tengo miedo. Loca. –La sonrió mientras, la insulto, me encanta picarla, para que ella me responda. Cada minuto que pasa noto que me gusta un poco más. Pero cada vez que crece ese sentimiento mi vergüenza mengua a pasos agigantados. Al fin y al cabo me va ayudar, hablar con ella.
-Bueno, que me devuelva mi diario.-Me exige con alterando la voz.
-Ya voy, ya voy… no espera, todavía no has cumplido con todas tus promesas y no me fio de que me la vuelvas a jugar, aprendí la lección.-Mientras la guiño un ojo para darle un toque mas burlón a la situación.
-Crees que tengo todo el tiempo del mundo para ti. Mira chaval no te creas el ombligo del mundo.
-Bueno, pues nada, espero que no tengas muchas cosas privadas aquí, porque cuando se entere el colegio de todo lo que escribes, será mortal.
-Eres un gilipollas, tío no te aguanto, podrías irte a dar un paseo y dejarme en paz.-Me responde enfadada, parece que el juego se está terminando.
Está enfadada y se nota, creo que tengo que dejar de ser tan pesado, dejar el vacile para otro momento. Por un momento decido confiar en ella asique la devuelvo su diario. –Toma, niñita que te quejas por todo, solo era un vacile. Bueno me despido, me voy a mi casa que me esperan a comer.
-Así sin más, ¿sin llevarme a casa? –Me mira fijamente, parece que lo dice en serio.
-Pero tú te has visto, estas empapada. –Hay una cosa con la que no se juega y esa es el coche.
-SI tu no me hubieras tirado al estanque no estaría empapada, además estoy más que seca y empiezo a tener un poco de frio.
La miro y en realidad me da un poco de pena, fui yo quien la tiro al estanque y no puedo negarme a llevarla a casa.-Vale, pero tendrás que ir en el maletero, tan mojada no puedes sentarte en el coche.-Intento ponerme serio para que se lo crea, pero en el último minuto suelto una carcajada.
-Ni gracia, eh ni gracia.-Aunque ella sonríe un poco.
Nos dirigimos al coche, cargo con mi guitarra, y con la deportista innata. Llegamos al coche y abro el maletero, mientras la miro, no puedo parar de sonreír, es tan guapa, me gusta tanto, pero a la vez soy tan cortado.
-Esta broma no tiene gracia Marc, no me pienso meter en el maletero.-Me mira amenazadora.
-Tranquila es solo para meter la guitarra. Además, es un maletero pequeño no entrarías en el, o si… ¿Quieres comprobarlo?-La invito a entrar en él con una sonora carcajada.
-No, gracias me vale con el asiento de copiloto.
Como ya es costumbre la llevo a casa, en coche, la dejo en la misma puerta, en la puerta que ayer Irene me tomo el pelo.
Pero algo inesperado sucede, puede que al fin y al cabo ella no sea tan mala, solo que le gusta jugar, le gusta ser esa chica picara. Esa chica tan maja, le guste divertirse y reír mucho.
-Ya hemos llegado Irene, no te olvides del diario… otra vez.
-No tranquilo lo llevo en la mano, para no dejármelo olvidado en sitios inoportunos, adiós Marc.-Nos veremos pronto lo intuyo.
-Quien sabe Irene, la vida da muchas vueltas, puede que no te vea hasta mi primera clase de guitarra que me debes, o es más, incluso no me vuelvas a ver más el pelo, así te dejaría tranquila. Y todos tan felices. –Mientras la miro fijamente a los ojos, ¡Dios! Malditos ojos claros, maldita sonrisa, maldita seas, no puede ser. Nunca había empezado a sentir esto en mi vida por una chica, me habían gustado algunas, pero ella, ella es especial.
-Marc, en realidad si no te viera más, creo que…  -Lo deja en suspense, mi corazón se acelera, a lo mejor escuche algo que me guste, y eso mi corazón lo sabe, asique se acelera rápidamente, y me da miedo que con el silencio que se acaba de crear, Irene se dé cuenta que mi corazón ha acelerado su pulso para escuchar algo bonito, algo inesperado. –Creo que si no te viera, si viviría más tranquila.- Mi corazón se para en un segundo, palabras que duelen y se clavan justo en el centro.
-Bueno, entonces si es lo que quieres, que te vaya bien este verano, Irene que lo disfrutes al máximo y… hasta siempre.-Mientras ya he arrancado el coche y me he puesto el cinturón, solo queda que Irene, salga por esa puerta y ya no vuelva a verla nunca. Mi cara cambia, compone una tristeza profunda.
-Hasta nunca, Marc que te vaya bien. –Mientras se ha bajado del coche, y ha cerrado la puerta, ahora nos separa un infinito vacio. Ella situada en la acera yo con la primera metida, y a punto de arrancar. Bajo el freno de mano y me voy con una tristeza que abate mi corazón. Mi cabeza piensa que es lo mejor, mi corazón llora porque sabía que ella era algo especial, pero se acabo el juego. Es más se que así todo irá mejor para cada uno de nosotros. Puede que mi cabeza esta vez ganara al corazón y no estábamos hecho el uno para el otro.
¿Que pasara? Bueno todas las personas saben que el mundo es un pañuelo. Pero quizá la distancia sea la mejor cura para todos.

miércoles, 8 de agosto de 2012

PANOLI 2


Un nuevo día de la semana, me despierto un poco desorientado, pero sigo sonriendo gracias a una palabra. La tenía en la cabeza pero no quería repetirla en voz alta, puede que si la mencionara terminaría desgastándose y no ejercería el mismo poder sobre mí.
-¡Marc! baja a desayunar o iré yo misma a sacarte de la cama con un cubo lleno de hielos.-Mi madre me gritaba desde la cocina, un día de estos subiría el vecino también a desayunar, con esos gritos.
-¡Mama! ¿Cuántas veces te he dicho que no me llames Marc? ¡Marc es para los amigos!- La grito desde mi habitación, con la puerta cerrada –Pero ya voy.
­Ese olor me encanta, tostadas recién hechas, la leche fresquita como a mí me gusta.-O si- grito desde la puerta de la cocina.-te quiero mama.- Mermelada de fresa, hacia tanto que no la traía. Me encantaba. En mi plato ya había una tostada preparada, como a mí me gustaba, como mi madre sabia que me gustaba. Muy tostada, poca mantequilla pero mucha mermelada. Después de esto ya le había perdonado que me llamara Marc.
-Hijo cométela ya, que se enfría.-Me ordenaba mi padre desde la puerta. Ya estábamos todos, un desayuno matutino en familia, como le gusta a mi madre. Para recordarnos las tareas de hoy, para recordarnos que como llegáramos tarde a comer, nos tocaría fregar todos los platos de la semana, una amenaza que luego nunca terminaba de cumplir, siempre nos esperaba el tiempo que hiciera falta para comer.- ¡Marcos! Cométela ya, hijo estás en tu mundo, despierta.- me recordaba de nuevo mi padre.
Me termino mi tostada, mientras mi madre me recuerda que hoy empezaban mis vacaciones, pero que eso no lograría que me pudiera despertar mas tarde de las 10, porque si no no podría acudir a mi clase de guitarra que ya habíamos pagado. La verdad no sé como lo hacía, pero parecía una agenda propia, recordaba cada uno de nuestros planes, las horas exactas. Era una súper heroína para mí. –Mama, ¿podrías hacerme un favor?
-Si puedo claro.
-Puedes llamar a Toni, dile que no daré clases de guitarra durante el verano, que ya se me da bastante bien, además tengo un plan para dar más clases y además gratis.- Si, claro que tenía el plan, Irene, me había tomado el pelo, pero no sabía cómo me las gastaba. La verdad no me reconocía. Pensaba como si fuera el tío más extrovertido del mundo y no era así.
-Tú y tus cambios de planes, pero bueno le llamare después. Como me diga que no puedes, terminaras yendo a las clases te guste o no te guste.
-Mama, es Toni, seguro que no hay problema, además, ¿existe algo que no puedas hacer tu?
-Por mucho que me intentes piropear jovencito, ese truco solo funciona con las de tu edad.-El movil suena me levanto con la típica frase de “voy yo”
Descuelgo sin saber que detrás de la línea me esperaba una sorpresa:- ¿Dígame?
-Hola Marc, Panoli.-Antes de que pueda contestar, ya ha colgado y el pitido característico de que me ha dejado hablando solo me traspasa el oído izquierdo. Sera tonta pienso, pero descubro que no es tonta, porque ha llamado con número oculto, está jugando conmigo. Pero este juego me gusta. Salgo corriendo al baño, y me meto en la ducha. Después de 10 minutos me encuentro preparado y buscando por mi habitación las dichosas llaves del coche, y la documentación.
-Hijo, que buscas-Me pregunta mi madre desde la puerta de mi habitación.
-Nada mama, las llaves del coche, y la documentación.
-Hijo las tienes en la entrada de casa, hoy estas un poco perdido. En mi pueblo te llamarían. Panoli.
Dios esa palabra otra vez, se había puesto de moda o qué. En realidad me gustaba, porque me recordaba lo tonto que había sido al creer que me había dado su número de verdad, pero por otro lado, me recordaba que esa chiquilla estaba jugando conmigo. Y no podía dejar pasar ese hecho. Una vez encontradas las llaves y la documentación. Salgo a la calle, busco el coche aparcado en ella, con la guitarra, abro el maletero y la meto con sumo cuidado. Me monto en el coche y me doy cuenta de que en el asiento del copiloto hay algo que hará que la balanza se incline hacia mí. En el suelo se encuentra un mini cuaderno, lo abro y encuentro que es el diario de Irene. Hoy es sábado y sé que le encanta ir al parque a correr un rato. Solo tengo que esperar en la fuente donde para, y empieza la tanda de estiramientos.
¿Qué pasara, te estarás preguntando? Que mi clase de guitarra gratis esta cada vez más cerca. Y es mas esta vez no seré tan tonto. Esta vez no picare como ayer.
-Hola, Irene-la saludo con el diario en mi mano. Y con una sonrisa que demuestra que ahora soy yo el que tiene las de ganar y ella toda las de perder.
-Hola, Marc. Ese cuaderno me suena. Sabía yo que no lo había perdido, sino que un loco psicópata me lo había robado.
-Si bueno, puede que te lo robara, o que una panoli como tú, sea tan tonta de dejar esto en poder de la persona equivocada.
-Esa persona equivocada no serás tu ¿verdad?-Me mira con cara de incredulidad pero con una sonrisa dibujada en su cara.- No sabía que supieras leer.
Dios, esta mujer acaba con mi paciencia. Esta loca, tengo en mi poder su diario, con sus cosas más intimas y parece que no le importa nada, lo que pueda encontrar en el.
-ahora si que la has cagado, panoli.-Y con un leve empujón la tiro a la fuente, quedando totalmente empapada.-Te voy a decir un par de cositas. Si quieres recuperar tu diario, vas a tener que ayudarme.
-Quien dice que te pienso ayudar, inútil.-Esta realmente enfadada, y empapada. Y se levanta con una mirada desafiante.
-¿A no?-abro el diario por una página cualquiera. –Miercoles 22 de Junio de 2012, ayer mas concretamente…
-Vale vale tu ganas. Dime que favores son esos.-me mira como si quisiera matarme, con los ojos.
-De primeras, me vas a dar tú móvil, pero tu número de verdad. De segundas, me vas a dar clases de guitarra, gratis. Y como me has insultado y te has reído de mi antes en el teléfono a esas clases se le sumaran, las clases de canto, también gratis. Y para terminar, te diré que me debes una tarde para mi, ya que te prometí con más tiempo contarte el porque soy tan raro en clase.
-Tío, tienes un morro que lo flipas.
-“Hoy he quedado con Alex, pero el inútil se ha reído de mi, he salido corriendo, y he ido a mi árbol favorito. En el banco de al lado estaba…”-Había abierto de nuevo el diario y había comenzado a leer.
-Vale vale, joder y parecías tonto, cuando te time ayer. Tu ganas, pero con una condición. En esa tarde que te debo. Tú invitas.
-Vale, creo que es un buen trato.- Le cedo la mano, para sacarla de la fuente. Pero cuando  va a cogerla, la retiro y vuelve a perder el equilibrio y termina tumbada en la fuente de nuevo. Mientras me alejo con una sonrisa, sabiendo que he ganado esta batalla, aunque no sabía el futuro que me esperaba. De lejos se escucha una multitud de insultos y de gritos, el ultimo una palabra ya muy conocida…

CUMPLEAÑOS FELIZ


Hola  sabes  quién soy?. Este loco y tonto!. Se que hoy es tu cumpleaños. Puede que me avisara el tuenti, puede. Pero bueno, no soy perfecto. Jajajajajaja
Buenos días, tardes o noches, quien sabe cuando lo leerás, me gusta ser previsor jajajaja Bueno paro ya que si no, no empiezo.
Hola hermanita, hoy es un día especial. Para ti, para tu madre y en si para tu familia. Pero y por la parte de los amigos?. Para mí también es un día especial. Gracias a este día puedo decir que tengo una gran gran amiga que se me hace viejita tampoco mucho, pero sí que cumples un año más.
Puede que esto te cueste creerlo. Pero tú eres importante, en mi vida, hacia mucho que no encontraba lo que se llama una amiga de verdad. Una amiga que me ayudo desde el primer momento que me acople a ese grupo que nacía. Me acuerdo de tardes y tardes de cartas y charlas interrumpidas por “un momento voy a cenar”.
Cumples tus añitos, tus 16, me acuerdo que hay un programa de televisión, en la mtv que pone mis 16. Pero no tengo tanto dinero como para regalarte un coche y que tu cantante favorito acuda a tu cumple, pero si puedo regalarte todos los abrazos que pidas, decirte lo mucho que te quiero hermanita. Y lo importante que has sido en mi vida y lo que serás. Puede que tardamos en conocernos del todo y que el empiece viniera con más de un traspiés. Pero bueno no todo lo que empieza mal mal acaba mal y tu eres mi ejemplo. Discutíamos mucho si, pero también te quería mucho. Y eso hizo que la puerta de mi casa se abriera, dando a la posibilidad, de que nos engañarais tu y tu parejita ¬¬ pero bueno, no puedo parar de sonreír recordando ese momento de peli de miedo. Estos momentos se repetirán claro que se repetirán, todas las veces que quieras. Sabes que tu eres la de los planes, tu decides donde vamos. jajajaja
Hermanita no he dicho mucho la palabra que necesitas hoy y es FELICIDADES, espero que seas feliz y que tu, me dejes serlo al lado tuya, espero que tu día especial sea tan especial que no pares de llorar pero de la alegría.
Te quiero hermanita muchito y como regalo, te regalo mi compañía que es muy buena o eso creo, pero también un súper súper súper súper abracho.
CUMPLEAÑOS FELIZ CUMPLEAÑOS FELIZ TE DESEAMOS LAUUUUUUUUUU CUMPLEAÑOS FELIZ.
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Sorry por la tardanza :) Te quiero hermanita!!!!