Solo Palabras...
jueves, 22 de enero de 2015
viernes, 19 de octubre de 2012
Panoli 5 Planes inesperados.
Un nuevo día en mi mundo,
abro los ojos y le pido a mi madre cinco minutos más aunque ella se niega a
dármelos abriendo de par en par las cortinas.
-Marcos, levanta ya es hora, tienes el desayuno preparado. –Me mira
sonriente, tan alegre tan llena de vida, la quiero tanto.
-Ya voy mama. –La digo mientras, me estiro y hago crujir mis
nudillos, en unos minutos estoy desayunando.
-Vale, pero como tenga que volver, vas a cobrar. –Mientras, se da la
vuelta y empieza a marcharse de mi habitación.
-¡Mama espera! –La grito desde la cama. –Te quiero.
-Déjate de tu te quiero, y baja a desayunar ya.
-Joer mama, ni cuando te digo algo bonito eres capaz de reconocerlo.
Se ha marchado de mi
habitación me encuentro solo, me levanto y me pongo mis zapatillas, mi vista se
entretiene en un par de papeles que tengo en
la mesilla, al verlos no puedo evitar sonreír un poco. Todo llega a mi
cabeza como una imagen fugaz hoy tengo una “cita” a las 5 en el portal de
Irene. Sé que va a ser raro, pero aun más raro es esta sonrisa que se acaba de
dibujar en mi cara, y más raro será cuando mi madre me pregunte que hago tan
feliz desde tan temprano. Aunque ella sabe que las culpables son esas malditas
hojas que están en mi habitación, ahora guardadas en una caja en el fondo del
cajón de las camisetas.
No es un lugar secreto mi
madre, guarda muchas camisetas en ese cajón pero sabe que está prohibido mirar
dentro de esa caja. Aunque seguramente haya mirado en esa caja, sin que yo me
diera cuenta, pero me gusta pensar que tengo algún lugar secreto para guardar
cosas que nadie más podrá ver o en este caso leer.
El día había empezado
bien, pero quién sabe si fuera acabar de la misma manera y ahora mismo lo iba a
descubrir.
-Hola hijo, ¿Qué tal has dormido?
-Hola madre. Bien, nunca me podre quejar de la cama es tan cómoda y
aunque no lo fuera es mi cama.
-Ha llamado la tía, tienes que llevarla a la estación que tiene que
coger el tren se va al pueblo y necesita que alguien la lleve y como tú tienes
carnet y el coche, ha llamado preguntando por ti, que si le hacías el favor. Y
he dicho que si, que estas de vacaciones no tienes nada que hacer.
-Vale, me visto en cinco minutos y voy a recogerla, llámala mientras me
preparo.
-No hijo, es esta tarde cuando tienes que llevarla. –Mierda en mi
mente, sale la imagen de Irene, será un fastidio partir la tarde para poder
estar con ella por culpa de mi tia. –Es
de cuatro y media a cinco. Así que hoy nada de dormir siesta y ni mucho menos
llegar tarde a comer.
-¡Mama! –La respondo enfadado. –Que
manía tienes de hacerme planes sin consultar conmigo antes.
-Vamos a ver es tu tía, tus amigos pueden esperarte un rato. Y no hay
más que hablar, es un favor de la tía y se lo vas hacer te pongas como te
pongas.
Bueno, todo va a salir bien voy a
buscarla la dejo en la estación y que ella sola coja el tren no se va a perder
y más de una vez lo ha hecho, no hay problema. Espero que me dé tiempo y llegue
justo a la hora que me pedía Irene.
La mañana pasa sin ningún
problema, hago mi habitación y la recojo, la ordeno ya que si no mi madre me
gritaría como siempre hace cuando ve aunque solo sea un calcetín fuera de su
sitio. Repaso mentalmente el plan de esta tarde y me intento convencer de que
me va a dar tiempo. La mañana pasa lenta, no se si porque no tengo nada que hacer
o porque tengo ganas de que llegue las 5 para encontrare con ella y ver lo que
me depara su compañía.
Después de comer me meto en la
ducha y después de ella me lavo los dientes y me peino, empiezo a tener el pelo
demasiado largo pero ahora mismo me da igual todo. Salgo del baño ya vestido
busco las llaves del coche y salgo a la calle, hoy hace un buen día, nada de
nubes. Eso es buena señal, o ese creo, después de un largo rato eligiendo ropa,
creo que elegí bien, pantalones vaqueros, mis vans y esa camiseta azul básica
que tanto me gusta. Llego a casa de mi tía y recojo la maleta. La doy dos besos
y un abrazo, y nos metemos otra vez en el coche.
-Vas tu muy peripuesto para ir solo a una estación. –Me pregunta mi
tía con una sonrisa picara en la boca.
-Bueno después he quedado con… con unos amigos para ir a tomarnos algo y
quien sabe tita puede que a la vuelta de la esquina aparezca una chica y tenga
que ligar con ella. –La guiño un ojo de complicidad.
-Que pillin y un poco creído. –aunque últimamente estas muy guapo,
no será que tienes por ahí algo y te cuidas aun mucho mas.
-No tía, por favor ya sabes mi ley mejor solo que mal acompañado. –Aunque
por mi cabeza pasa otra idea muy diferente, ojala Irene se diera cuenta, sin
que yo tuviera que dar el paso, que así como así supiera que me gusta mucho.
Son las cuatro y cuarto, y acabo
de llegar a la estación la acompaño, hasta el cartel de salidas y miramos, el andén del tren que tiene que coger. Nos
quedamos con el numero y por el favor mi tía, me invita a un refresco en la
estación, mientras ella se toma su café y yo termino con mi refresco tenemos
una conversación sin sentido, en el que ella me cuenta lo rápido que pasa el
tiempo y lo viejo que se hace uno sin darse cuenta, la verdad se acerca la hora
y empiezo a estar nervioso no se qué pasará. Pero eso me ocupa totalmente mi
cabeza y ahora mismo mi tía se ha levantado y yo he quedado como un tonto.
-Lo siento tía, estaba pensando en una cosa.
-No si ya lo veo, es tas mas perdido hijo, bueno que ya es hora de que
me vaya al andén, no te quiero entretener mucho, pero me harías el favor de
cargarme la maleta en el tren.
-Si claro, tía. -Mirando el móvil veo que son menos cuarto, el plan
empieza apurarse y yo quedare mal. Y no llegare a tiempo.
Con paso rápido nos acercamos al
andén y dejo su maleta y me despido de ella, deseándola un buen viaje y que
llame o por lo menos avise a alguien de que ha llegado bien.
Mientras vuelvo al coche, miro el
móvil menos diez ya no llego ni aunque vuele. Llego al coche y a la cabeza me
llega el pensamiento de que no guarde la guitarra en el coche. Voy hacia a mi
casa todo lo deprisa que puedo. Cojo la guitarra y vuelvo al coche, en busca de
Irene, son las seis menos cinco llego súper tarde, aunque el móvil no ha sonado
ni una vez, ni me ha llegado ningún mensaje por whatsapp.
Llego a su portal, y ahí está
sentada en el escalón mirándome con muy mala leche.
-Lo siento, Irene, creía que me iba a dar tiempo llegar desde la
estación hasta aquí, pero me deje…-No termino de hablar cuando ella me
interrumpe enfadada
-Da igual, ya llegas tarde, vete
ya quedaremos otro día, cuando yo quiera y cuando el señorito tenga tiempo para
mí.
-Pero… Irene, espera lo siento tenía que llevar a mi tía a la estación…
y no te avise porque creía que me daría tiempo a llegar, y me hubiera dado
tiempo a llegar sino me hubiera dejado la guitarra en casa.
-Que da igual, déjalo vale, mira hablamos otro día, si eso…. –Me
contesta sin mirarme a la cara.
-Irene, yo…
-¿¡QUE!?
-Lo siento de verdad, yo no quería llegar tarde.
-Ya da i…. –La interrumpo
con un beso, no sé porque acabo de hacer eso, pero al verla tan cabreada
necesitaba remediar mi error, lo primero que se me cruzo fue hacer esa
tontería. Sigo con el beso, matando mi vergüenza poco a poco. Sintiendo cada
vez más ganas de no soltarla nunca. El beso dura poco, pero para mí ha sido el
beso más largo de mi vida.
-Que… que haces Marcos. –Una vez separados y con mirada atónita.
-Lo que sentía, lo que necesitaba hacer Irene, ves la he vuelto a cagar…
-Si la has cagado, otra vez, para que pides perdón “Panoli.” –Ella
se acerca otra vez y me devuelve un tierno beso, ella me agarra y me acerca más
a ella. –Pero que sepas que sigo cabreada
contigo has llegado veinte minutos tarde. Eso merece un castigo PANOLI…
La tarde continua, pero eso que
tal si lo dejo para el siguiente capítulo, déjame pensar en algún giro mas
sobre esta historia.
viernes, 28 de septiembre de 2012
Panoli 4, Diarios que leer.
Estoy llegando a casa, me
duele la cabeza y no tengo muchas ganas de sonreír. Mi madre me lo nota al
instante.
-¿Qué te pasa Marcos? –Me mira preocupada, estoy blanco, no tengo
ganas de comer, asique se lo hago saber.
-Nada mama, me voy a tocar un poco la guitarra, no quiero comer, no me molestéis
mucho necesito…¿tranquilidad? No sé lo que necesito pero lo necesito. –Entro
en mi habitación, y cierro, saco la guitarra de su estuche, desganado la afino
un poco, pongo la cejilla y entono una canción triste. Cierra los ojos de Melendi. Me harto enseguida de la guitarra y la
voy a guardar cuando en mi estuche me encuentro una hoja de papel, es una hoja
del Diario de Irene, no se cómo ha llegado hasta ahí, pero ha llegado. Después
de mucho pensar, comienzo a leer.
Miércoles 22 de Junio de 2012, Hoy
he quedado con Alex, pero el inútil se ha reído de mí, he salido corriendo, y
he ido a mi árbol favorito. En el banco de al lado estaba ese chico que es tan
raro de clase, es mas ahora mismo que estoy escribiendo está ahí escondido
sonriendo como un PANOLI. Se cree que no le veo, que no sé que me sigue desde
hace meses, la verdad me da hasta un poco de miedo, pero hay algo, algo que me
llama de él y me da miedo, no sé cómo puedo sentir algo, o que algo me llame de
una persona cuando solo hemos cruzado un par de palabras, y la mitad de ellas
no he recibido respuesta, es mas creo que voy a echarle valentía, creo que me
voy a acercar ahora mismo a preguntarle que hace detrás de ese arbusto sentado
en ese banco espiándome..
Aquí terminaba su narración,
parece que cuando me la encontré ayer en el parque escribiendo en un cuaderno
estaba escribiendo en su diario y habla de mí. Sin querer de mí cara brota una
sonrisa, pero una sonrisa vacía. Ya da igual, todo está terminado. Nos hemos
despedido. ¿Para siempre… o para un largo tiempo?
-Marcos, ¿Puedo pasar?-Pregunta mi madre desde el otro extremo de
la puerta.
-Si mama, pasa. –Me resigno, tarde o temprano vendría a averiguar lo
que me pasaba, aunque yo creo que mi madre es adivina, porque siempre sabe lo
que me pasa en menos de 3 segundos.
-Marcos, no te vengo a molestar. –Me deja sorprendido.-Es que ha llegado una chica y…
-Mama, ¿qué chica? ¿Cómo era? ¿te ha dicho su nombre? –Suelto todas
las preguntas de golpe, esperando que fuera ella la que me estaba esperando en
el salón.
-Hijo, pues la conoces desde siempre, del colegio además me llevo muy
bien con su madre, era esa chica con los ojos claros, ais se me olvido su
nombre.
-¿Irene?
-Ella, si ella. –Mis ojos se vuelven a iluminar como un árbol de
navidad, aunque acto seguido me vengo abajo.
-¿Dónde está? Está en el salón, así de repente, sin prepararme ni nada. ¡MIERDA!
-No hijo, tranquilo se ha ido. Solo venia a dejarte esto, pero me ha
dicho que no quería cruzarse contigo. Que te diera esta hoja. –Me da un
cacho de papel, escrito con su letra, la admiro de verdad, mi letra es
asquerosa y fea pero la suya es tan suave, tan bonita. Tiene todo y yo no tengo
nada bueno. Mi madre me da el papel y sale por la puerta. No quiere cruzarse
conmigo, esto me da miedo, ¿Qué pondrá en ese papel? Después de mucho meditar,
me convenzo que nada puede ir a peor y cojo el papel y descubro que es otra hoja del diario de Irene.
Jueves 23 de Junio de 2012. Hoy he vuelto a ver a Marc, ese chico que
es tan raro, pero que a la vez me llama tanto la atención. Hoy como ayer, hemos
estado peleándonos como niños pequeños, incluso me ha empapado en el estanque.
Pero no se hay algo que… Pero no puede ser, no ahora, he sufrido mucho y me han
hecho mucho daño. No quiero volver a pasar por lo mismo. Aunque me ha dejado en
casa, ha sido una despedida rara. Tendría que haber sido clara y decirle todo
lo que ahora mismo estoy plasmando en este papel. Soy tonta. El esperaba una
respuesta bonita y yo solo me lo he tomado a broma y le he gastado una broma,
pero se ha ido tan triste… no sé si piensa que ahora que por fin consigo hablar
con él, le voy a dejar marcharse tan rápidamente de mi vida…Creo que, Marc
tiene algo que me gusta, y algo que me desagrada, pero estoy dispuesta a
encontrar eso que tanto me llama la atención… aunque después de esta despedida
no sé como lo voy a hacer algo se me ocurrirá.
Hola Marc, hoy hemos tenido una despedida un poco desagradable, espero
que sepas perdonarme la broma, seguramente tu indirecta no la supe coger y me
lo tome a broma. Espero que ahora mismo, mientras lees esto estés sonriendo…
Quiero verte. Mañana a las 5 en mi portal, tráete la guitarra. Creo que te debo
varias clases.
PD: Anda hazme un favor y tráete también el coche, que no me gusta
andar, además te llevare a un sitio que
te encantara. FDO: Una panoli a otro panoli.
Así terminaba una carta
que acababa de conseguir que mi corazón se encogiera tanto, que ahora que he
terminado, parece el corazón de un recién nacido que bombea a mil por hora
sangre para todo mi cuerpo. Estoy feliz, sonriente, como unas simples palabras
pueden hacerme tan feliz… No lo sé. Y esa firma, me sonaba pero no conseguía caer.
Estaba tan abrumado, que mi cabeza no pensaba como tenía que pensar.
¿Qué lugar es tan
especial, qué pasara mañana… eso no lo sé ni yo que escribo esta historia y tú
que te imaginas?
Panoli 3 Un inesperado adios.
Después de salir del
parque, no paraba de sonreír, seguía imaginándome a Irene en el fondo del
estanque. ¿Me había pasado un poco con ella? Puede que si. Seguía con el diario
en la mano, y caminaba sin rumbo, tenía el coche aparcado en la puerta pero me
apetecía caminar un rato, que me diera el aire. Aunque había una nube gris, que
amenazaba con una nueva tormenta de verano. Abrí el maletero y cogí la
guitarra.
En cambio a Irene, yo
tenía un lugar secreto para mí solo, pero que solo yo conocía. Puede que solo
lo conociera yo porque ella no se pasaba las tardes aburridas siguiendo a un
compañero de clase. Tenía ganas de tocar esa canción que yo había compuesto, a
solas, para pensar en cuál sería mi próximo paso, poco a poco quería conocerla,
pero no dejar de jugar con ella al gato y al ratón. Llegue a ese edificio alto,
en el que se veía toda la ciudad, entre en él y me dirigí hacia la salida de
emergencia, para subir por las escaleras al tejado. Una vez en el tejado, me
senté en la caja de extracción de aire y saque mi guitarra. Era hora de entonar
una vez más esa canción, que tanto me costó crear. Mientras cantaba, el diario se cayó al suelo
revelando que entre una de sus hojas, había un par de fotos. Llegado hasta ese
punto que mas da cotillear un poco pensé. Cogí el diario y las fotos, y me
dedique a mirarlas. En algunas salía ella con sus amigas de fiesta, tan guapa como
siempre. Siempre sonriente y es lo que me encanta de ella, puede pasar por
muchos bajones y se pueden meter con ella, pero a la hora de la verdad le
encanta sonreír y divertirse.
Cuál fue mi sorpresa que
entre una de las fotos había una foto mía y suya, en uno de los tantos viajes
de fin de curso que habíamos hecho en el instituto. Detrás de la foto había un
titulo “Marc y Yo” Cogí un boli y debajo del título puse “Un Panoli con otra
Panoli” Al fin y al cabo me encantaba que ella me llamara panoli. Era como
nuestro nombre particular, como miles de parejas tienen. Ya era tarde y tenía
que volver a casa para comer. Mire el móvil, tenía una notificación de mensaje.
Lo abrí, era Irene. En el mensaje se leía. “Hola Marco… digo Panoli. Este es mi
número, espero que sepas guardarlo. PD: Sigues con mi diario, lo quiero de
vuelta.
Salí corriendo hacia el parque.
-Hola Marc, parece que últimamente nos vemos mucho ¿verdad? –Me sonríe,
con esa mirada suya
-Y antes también te veía mucho.-La consigo responder ahogadamente,
después de la carrera que me había dado.- el
problema que no te dabas cuenta, si te acuerdas, era yo el que te seguía. Soy
un psicópata-
-Si, si lo recuerdo, pareces que estas bajo de forma, o estas ya un
poco viejo. Cumplir 18 años antes que toda la clase tampoco resulta ser tan
ventajoso, si por una carrera de nada estas ahogado. – Me sonríe
jocosamente.
¿Esta chica recuerda todo lo que digo yo?- Pienso. Mientras, busco
alguna respuesta ingeniosa, para dejarla sin palabras, pero no me llega
ninguna. –Ya bueno, todo tiene sus
ventajas y sus desventajas.- Consigo responder antes de que piense que me
he quedado mudo.- Además que mas da tu
estas mojada yo estoy seco.
-Subnormal, si no me hubieras empujado, no me habría empapado. Además,
no me cabrees
-Uhhhh que amenaza más mala, no te tengo miedo. Loca. –La sonrió
mientras, la insulto, me encanta picarla, para que ella me responda. Cada
minuto que pasa noto que me gusta un poco más. Pero cada vez que crece ese
sentimiento mi vergüenza mengua a pasos agigantados. Al fin y al cabo me va
ayudar, hablar con ella.
-Bueno, que me devuelva mi diario.-Me exige con alterando la voz.
-Ya voy, ya voy… no espera, todavía no has cumplido con todas tus
promesas y no me fio de que me la vuelvas a jugar, aprendí la lección.-Mientras
la guiño un ojo para darle un toque mas burlón a la situación.
-Crees que tengo todo el tiempo del mundo para ti. Mira chaval no te
creas el ombligo del mundo.
-Bueno, pues nada, espero que no tengas muchas cosas privadas aquí,
porque cuando se entere el colegio de todo lo que escribes, será mortal.
-Eres un gilipollas, tío no te aguanto, podrías irte a dar un paseo y
dejarme en paz.-Me responde enfadada, parece que el juego se está
terminando.
Está enfadada y se nota,
creo que tengo que dejar de ser tan pesado, dejar el vacile para otro momento.
Por un momento decido confiar en ella asique la devuelvo su diario. –Toma, niñita que te quejas por todo, solo
era un vacile. Bueno me despido, me voy a mi casa que me esperan a comer.
-Así sin más, ¿sin llevarme a casa? –Me mira fijamente, parece que
lo dice en serio.
-Pero tú te has visto, estas empapada. –Hay una cosa con la que no
se juega y esa es el coche.
-SI tu no me hubieras tirado al estanque no estaría empapada, además estoy
más que seca y empiezo a tener un poco de frio.
La miro y en realidad me
da un poco de pena, fui yo quien la tiro al estanque y no puedo negarme a
llevarla a casa.-Vale, pero tendrás que
ir en el maletero, tan mojada no puedes sentarte en el coche.-Intento
ponerme serio para que se lo crea, pero en el último minuto suelto una
carcajada.
-Ni gracia, eh ni gracia.-Aunque ella sonríe un poco.
Nos dirigimos al coche,
cargo con mi guitarra, y con la deportista innata. Llegamos al coche y abro el
maletero, mientras la miro, no puedo parar de sonreír, es tan guapa, me gusta
tanto, pero a la vez soy tan cortado.
-Esta broma no tiene gracia Marc, no me pienso meter en el maletero.-Me
mira amenazadora.
-Tranquila es solo para meter la guitarra. Además, es un maletero
pequeño no entrarías en el, o si… ¿Quieres comprobarlo?-La invito a entrar
en él con una sonora carcajada.
-No, gracias me vale con el asiento de copiloto.
Como ya es costumbre la
llevo a casa, en coche, la dejo en la misma puerta, en la puerta que ayer Irene
me tomo el pelo.
Pero algo inesperado
sucede, puede que al fin y al cabo ella no sea tan mala, solo que le gusta
jugar, le gusta ser esa chica picara. Esa chica tan maja, le guste divertirse y
reír mucho.
-Ya hemos llegado Irene, no te olvides del diario… otra vez.
-No tranquilo lo llevo en la mano, para no dejármelo olvidado en sitios
inoportunos, adiós Marc.-Nos veremos pronto lo intuyo.
-Quien sabe Irene, la vida da muchas vueltas, puede que no te vea hasta
mi primera clase de guitarra que me debes, o es más, incluso no me vuelvas a
ver más el pelo, así te dejaría tranquila. Y todos tan felices. –Mientras la
miro fijamente a los ojos, ¡Dios! Malditos ojos claros, maldita sonrisa,
maldita seas, no puede ser. Nunca había empezado a sentir esto en mi vida por
una chica, me habían gustado algunas, pero ella, ella es especial.
-Marc, en realidad si no te viera más, creo que… -Lo deja en suspense, mi corazón se
acelera, a lo mejor escuche algo que me guste, y eso mi corazón lo sabe, asique
se acelera rápidamente, y me da miedo que con el silencio que se acaba de
crear, Irene se dé cuenta que mi corazón ha acelerado su pulso para escuchar
algo bonito, algo inesperado. –Creo que
si no te viera, si viviría más tranquila.- Mi corazón se para en un
segundo, palabras que duelen y se clavan justo en el centro.
-Bueno, entonces si es lo que quieres, que te vaya bien este verano,
Irene que lo disfrutes al máximo y… hasta siempre.-Mientras ya he arrancado
el coche y me he puesto el cinturón, solo queda que Irene, salga por esa puerta
y ya no vuelva a verla nunca. Mi cara cambia, compone una tristeza profunda.
-Hasta nunca, Marc que te vaya bien. –Mientras se ha bajado del
coche, y ha cerrado la puerta, ahora nos separa un infinito vacio. Ella situada
en la acera yo con la primera metida, y a punto de arrancar. Bajo el freno de
mano y me voy con una tristeza que abate mi corazón. Mi cabeza piensa que es lo
mejor, mi corazón llora porque sabía que ella era algo especial, pero se acabo
el juego. Es más se que así todo irá mejor para cada uno de nosotros. Puede que
mi cabeza esta vez ganara al corazón y no estábamos hecho el uno para el otro.
¿Que pasara? Bueno todas
las personas saben que el mundo es un pañuelo. Pero quizá la distancia sea la
mejor cura para todos.
miércoles, 8 de agosto de 2012
PANOLI 2
Un nuevo día de la
semana, me despierto un poco desorientado, pero sigo sonriendo gracias a una
palabra. La tenía en la cabeza pero no quería repetirla en voz alta, puede que
si la mencionara terminaría desgastándose y no ejercería el mismo poder sobre mí.
-¡Marc! baja a desayunar o iré yo misma a sacarte de la cama con un
cubo lleno de hielos.-Mi madre me gritaba desde la cocina, un día de estos subiría
el vecino también a desayunar, con esos gritos.
-¡Mama! ¿Cuántas veces te he dicho que no me llames Marc? ¡Marc es para
los amigos!- La grito desde mi habitación, con la puerta cerrada –Pero ya voy.
Ese olor me encanta, tostadas recién hechas, la leche fresquita
como a mí me gusta.-O si- grito desde
la puerta de la cocina.-te quiero mama.-
Mermelada de fresa, hacia tanto que no la traía. Me encantaba. En mi plato ya había
una tostada preparada, como a mí me gustaba, como mi madre sabia que me
gustaba. Muy tostada, poca mantequilla pero mucha mermelada. Después de esto ya
le había perdonado que me llamara Marc.
-Hijo cométela ya, que se enfría.-Me ordenaba mi padre desde la
puerta. Ya estábamos todos, un desayuno matutino en familia, como le gusta a mi
madre. Para recordarnos las tareas de hoy, para recordarnos que como llegáramos
tarde a comer, nos tocaría fregar todos los platos de la semana, una amenaza
que luego nunca terminaba de cumplir, siempre nos esperaba el tiempo que
hiciera falta para comer.- ¡Marcos! Cométela
ya, hijo estás en tu mundo, despierta.- me recordaba de nuevo mi padre.
Me termino mi tostada,
mientras mi madre me recuerda que hoy empezaban mis vacaciones, pero que eso no
lograría que me pudiera despertar mas tarde de las 10, porque si no no podría acudir
a mi clase de guitarra que ya habíamos pagado. La verdad no sé como lo hacía,
pero parecía una agenda propia, recordaba cada uno de nuestros planes, las
horas exactas. Era una súper heroína para mí. –Mama, ¿podrías hacerme un favor?
-Si puedo claro.
-Puedes llamar a Toni, dile que no daré clases de guitarra durante el
verano, que ya se me da bastante bien, además tengo un plan para dar más clases
y además gratis.- Si, claro que tenía el plan, Irene, me había tomado el
pelo, pero no sabía cómo me las gastaba. La verdad no me reconocía. Pensaba
como si fuera el tío más extrovertido del mundo y no era así.
-Tú y tus cambios de planes, pero bueno le llamare después. Como me diga
que no puedes, terminaras yendo a las clases te guste o no te guste.
-Mama, es Toni, seguro que no hay problema, además, ¿existe algo que no
puedas hacer tu?
-Por mucho que me intentes piropear jovencito, ese truco solo funciona
con las de tu edad.-El movil suena me levanto con la típica frase de “voy
yo”
Descuelgo sin saber que detrás
de la línea me esperaba una sorpresa:- ¿Dígame?
-Hola Marc, Panoli.-Antes de que pueda contestar, ya ha colgado y el
pitido característico de que me ha dejado hablando solo me traspasa el oído izquierdo.
Sera tonta pienso, pero descubro que no es tonta, porque ha llamado con número
oculto, está jugando conmigo. Pero este juego me gusta. Salgo corriendo al
baño, y me meto en la ducha. Después de 10 minutos me encuentro preparado y
buscando por mi habitación las dichosas llaves del coche, y la documentación.
-Hijo, que buscas-Me pregunta mi madre desde la puerta de mi habitación.
-Nada mama, las llaves del coche, y la documentación.
-Hijo las tienes en la entrada de casa, hoy estas un poco perdido. En
mi pueblo te llamarían. Panoli.
Dios esa palabra otra
vez, se había puesto de moda o qué. En realidad me gustaba, porque me recordaba
lo tonto que había sido al creer que me había dado su número de verdad, pero
por otro lado, me recordaba que esa chiquilla estaba jugando conmigo. Y no podía
dejar pasar ese hecho. Una vez encontradas las llaves y la documentación. Salgo
a la calle, busco el coche aparcado en ella, con la guitarra, abro el maletero
y la meto con sumo cuidado. Me monto en el coche y me doy cuenta de que en el
asiento del copiloto hay algo que hará que la balanza se incline hacia mí. En
el suelo se encuentra un mini cuaderno, lo abro y encuentro que es el diario de
Irene. Hoy es sábado y sé que le encanta ir al parque a correr un rato. Solo
tengo que esperar en la fuente donde para, y empieza la tanda de estiramientos.
¿Qué pasara, te estarás
preguntando? Que mi clase de guitarra gratis esta cada vez más cerca. Y es mas
esta vez no seré tan tonto. Esta vez no picare como ayer.
-Hola, Irene-la saludo con el diario en mi mano. Y con una sonrisa
que demuestra que ahora soy yo el que tiene las de ganar y ella toda las de
perder.
-Hola, Marc. Ese cuaderno me suena. Sabía yo que no lo había perdido,
sino que un loco psicópata me lo había robado.
-Si bueno, puede que te lo robara, o que una panoli como tú, sea tan
tonta de dejar esto en poder de la persona equivocada.
-Esa persona equivocada no serás tu ¿verdad?-Me mira con cara de
incredulidad pero con una sonrisa dibujada en su cara.- No sabía que supieras leer.
Dios, esta mujer acaba con mi
paciencia. Esta loca, tengo en mi poder su diario, con sus cosas más intimas y
parece que no le importa nada, lo que pueda encontrar en el.
-ahora si que la has cagado, panoli.-Y con un leve empujón la tiro a
la fuente, quedando totalmente empapada.-Te
voy a decir un par de cositas. Si quieres recuperar tu diario, vas a tener que ayudarme.
-Quien dice que te pienso ayudar, inútil.-Esta realmente enfadada,
y empapada. Y se levanta con una mirada desafiante.
-¿A no?-abro el diario por una página cualquiera. –Miercoles 22 de Junio de 2012, ayer mas
concretamente…
-Vale vale tu ganas. Dime que favores son esos.-me mira como si
quisiera matarme, con los ojos.
-De primeras, me vas a dar tú móvil, pero tu número de verdad. De
segundas, me vas a dar clases de guitarra, gratis. Y como me has insultado y te
has reído de mi antes en el teléfono a esas clases se le sumaran, las clases de
canto, también gratis. Y para terminar, te diré que me debes una tarde para mi,
ya que te prometí con más tiempo contarte el porque soy tan raro en clase.
-Tío, tienes un morro que lo flipas.
-“Hoy he quedado con Alex, pero el inútil se ha reído de mi, he salido
corriendo, y he ido a mi árbol favorito. En el banco de al lado estaba…”-Había
abierto de nuevo el diario y había comenzado a leer.
-Vale vale, joder y parecías tonto, cuando te time ayer. Tu ganas, pero
con una condición. En esa tarde que te debo. Tú invitas.
-Vale, creo que es un buen trato.- Le cedo la mano, para sacarla de
la fuente. Pero cuando va a cogerla, la
retiro y vuelve a perder el equilibrio y termina tumbada en la fuente de nuevo.
Mientras me alejo con una sonrisa, sabiendo que he ganado esta batalla, aunque
no sabía el futuro que me esperaba. De lejos se escucha una multitud de
insultos y de gritos, el ultimo una palabra ya muy conocida…
CUMPLEAÑOS FELIZ
Hola sabes quién
soy?. Este loco y tonto!. Se que hoy es tu cumpleaños. Puede que me avisara el
tuenti, puede. Pero bueno, no soy perfecto. Jajajajajaja
Buenos días, tardes o
noches, quien sabe cuando lo leerás, me gusta ser previsor jajajaja Bueno paro
ya que si no, no empiezo.
Hola hermanita, hoy es un
día especial. Para ti, para tu madre y en si para tu familia. Pero y por la
parte de los amigos?. Para mí también es un día especial. Gracias a este día
puedo decir que tengo una gran gran amiga que se me hace viejita tampoco mucho,
pero sí que cumples un año más.
Puede que esto te cueste
creerlo. Pero tú eres importante, en mi vida, hacia mucho que no encontraba lo
que se llama una amiga de verdad. Una amiga que me ayudo desde el primer momento
que me acople a ese grupo que nacía. Me acuerdo de tardes y tardes de cartas y
charlas interrumpidas por “un momento voy a cenar”.
Cumples tus añitos, tus
16, me acuerdo que hay un programa de televisión, en la mtv que pone mis 16.
Pero no tengo tanto dinero como para regalarte un coche y que tu cantante favorito
acuda a tu cumple, pero si puedo regalarte todos los abrazos que pidas, decirte
lo mucho que te quiero hermanita. Y lo importante que has sido en mi vida y lo
que serás. Puede que tardamos en conocernos del todo y que el empiece viniera
con más de un traspiés. Pero bueno no todo lo que empieza mal mal acaba mal y
tu eres mi ejemplo. Discutíamos mucho si, pero también te quería mucho. Y eso
hizo que la puerta de mi casa se abriera, dando a la posibilidad, de que nos
engañarais tu y tu parejita ¬¬ pero bueno, no puedo parar de sonreír recordando
ese momento de peli de miedo. Estos momentos se repetirán claro que se repetirán,
todas las veces que quieras. Sabes que tu eres la de los planes, tu decides
donde vamos. jajajaja
Hermanita no he dicho
mucho la palabra que necesitas hoy y es FELICIDADES, espero que seas feliz y
que tu, me dejes serlo al lado tuya, espero que tu día especial sea tan
especial que no pares de llorar pero de la alegría.
Te quiero hermanita
muchito y como regalo, te regalo mi compañía que es muy buena o eso creo, pero también
un súper súper súper súper abracho.
CUMPLEAÑOS FELIZ
CUMPLEAÑOS FELIZ TE DESEAMOS LAUUUUUUUUUU CUMPLEAÑOS FELIZ.
Algunos videos espero que te gusten:
Sorry por la tardanza :) Te quiero hermanita!!!!
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