Un día me acerque a ti y al oído te susurre, sigue para adelante, que nada te detenga que nada se interponga en tu camino, porque eres tú la única que eres capaz de decir que no a las cosas, eres tú la única que puede decidir si llegar a la meta o no.
Tú me respondiste es fácil decirlo pero es muy difícil cumplirlo. Pues te diré una cosa, sino pruebas, sino te equivocas, sino elijes tu destino, el mundo lo hará por ti, y la gente se encargara de pisotearte, de pasar por encima de tu cabeza como si fueras mierda y no puedes dejar hacer eso. Porque tú, yo y los demás somos quienes elegimos, si el camino de la izquierda o de la derecha. Solo escucha a los que de verdad quieren ayudarte, pero al final haz siempre lo que dicta tu corazón y tu mente.
No te dejes engañar, ni embaucar por gente que te promete caminos cortos y fáciles, porque la vida no es fácil, es al revés difícil, empinada, con curvas sinuosas. Todo el mundo tenemos la tentación de ir al camino fácil, pero desde aquí te digo, que no es el correcto, porque lo fácil no es siempre lo mejor. Elije el que mejor te convenga, con convicción, porque si te equivocas siempre podrás pedir perdón, darte la vuelta volver al principio y elegir el camino correcto, pero ¡atenta! has de saber cuándo te has equivocado, cuando el camino no es el correcto, porque el camino erróneo es más atractivo que el correcto.
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