lunes, 7 de noviembre de 2011

Nuestra Vida.... Un Cuento Sin Final


Me encuentro dispuesto a relatar el único cuento que he contado en mi vida, el cuento que una vez me pidieron, el cuento que me pidió mi hermanita… Lo he relatado muchas veces pero no tan bien, ni con tanto sentimiento como ahora… Si eres tu mi hermanita, esto te lo sabrás de memoria, asique no creo que haga falta que lo vuelvas a leer, si eres un extraño, adelante conviértete en Miguel, y avanza sobre mi historia, una historia muy especial. Antes de meterte en mi, haz que tu cerebro retroceda un mes y poco, y ahora si prepárate…
Estoy en mi habitación, conectado al tuenti como muchas tardes, una ventanita del chat se abre, un plan un día en un parque, bueno porque no mi mejor amigo me ha olvidado, últimamente no existo, es normal cosa de amores, y cosa de chicas, siempre soñé con que en el algún momento me dejaría de lado por un tiempo para quedar con una chica. La tarde paso aburrida, la verdad nada que resaltar. Decidimos volver pasando por las canchas, se que últimamente mi mejor amigo para mucho por ahí, asique al pasar noto que esta él con la chica y las amigas.
Decido con toda la vergüenza del mundo acoplarme, no sé son chicas majas se ríen de mis bromas tontas. Y así comienza una nueva amistad, con tres chiquillas nuevas. Los días pasan y sigo bajando con mi mejor amigo y dos chicas que bajan más entre semana…. Una tal Rocio y una tal Laura. Son majas pero hay algo que me disgusta, me encantan los abrazos y hace mucho que no puedo dar un abrazo a alguien, sigo conociéndolas y cada día me caen mejor, son más pequeñas que nosotros, pero la verdad, una vez conocidas, las prefiero antes que a nuestras amistades actuales.
Llega un viernes, por fin la tercera integrante, baja con nosotros y la conozco, bueno más bien ya la conocía siempre estaba con mi prima correteando por la plaza, en la plaza que yo solía bajar a jugar con mi mejor amigo. La cosa es como si la volviera a conocer, no sé, mas grande mayor, hay algo en ella no sé que me llama la atención, no se algo especial y no sé lo que es. Pero no sé, parecemos dos niños chicos, que jugamos, jugamos nos picamos correteamos por la plaza como antiguamente, pero terminamos enfadándonos como niños grandes, bueno en realidad se termina enfadando ella. Yo siempre recurro a una de sus amigas para saber si de verdad se ha enfadado con migo, parece una tontería, no la conozco pero ya me preocupo por ella, para saber si está bien de verdad, ellas le quitan peso diciendo que es de coña. Pero gracias a esto he creado unos primeros lazos de amistad.
La verdad termino recurriendo a una canción, para que me perdone, una canción tonta, pero no sé como lo hace que volvemos a hablar, y otro día mas la vuelvo a cagar, esta vez recurro en persona a recordarla la canción, pero no funciona, como un niño tonto lo pongo hasta en el estado del tuenti, y eso hace que me vuelva a hablar, desde ese momento que empiezo a hablarla por mensaje privado, prometiendo que no va a volver a pasar, que no voy a volverla a cabrear, un promesa que dura poco, cuando la vuelvo a ver juego con una broma que ella me hace, que hace que se vaya sin despedirse. Esa noche estoy mal, si lo sé, no la conozco pero desde ese primer día, sé que me importa y que me preocupo por ella, otra ronda de mensajes privados, pidiéndola perdón, con esa dichosa canción, voy a terminar cogiéndola asco. Al final me perdona como siempre, terminamos hablando de que no han sido nuestros días, de que como todos ella tiene sus problemas. Me termina confesando que necesita una familia adoptiva, un hermano adoptivo da la casualidad que yo tengo ese huequecito que necesita, se lo regalo, la adopto como mi hermanita.
Poco a poco seguimos hablando por tuenti, creando lazos de amistad más fuertes que los anteriores, normal es mi hermanita y eso ayuda. El día 30 un cambio de horario, como siempre hablo con ella, cada día me doy cuenta que he hecho la mejor adopción del mundo es majísima, alegre, divertida, dulce. Ese día tengo sueño me voy a la cama antes que ella, me despido, me voy feliz, ella ha tenido un gran día, un muy buen día y nada se lo estropeara. Me acuesto, pero no se qué pasa que no puedo dormir, asique termino conectándome otra vez, me encuentro un mensaje suyo, un bajón enorme, la saludo diciendo “que putada yo tampoco puedo dormir” terminamos acampando cada uno en nuestra casa hablando hasta altas horas de las noche, dándola ánimos, me encanta que sonría, quiero que sonría, estoy a gusto con ellas.
Desde ese día, y cada vez que los días avanzan se que ella será mi hermanita adoptiva para siempre.
¿Qué te ha gustado? Esa es mi vida, a lo mejor me salto algunos rasgos, pero los más importantes están aquí, te descubro que al conocer gente nueva, te puede llegar a pasar esto, encontrar a la mejor chica que puedes encontrar, hacerla tu hermanita y descubrir que no has hecho mal, sino todo lo contrario, has hecho la mejor elección de tu vida. Ahora pensaras que, qué bonito final. El problema que te estás equivocando, que no es el final de la historia, y ahora querrás saber cuál es el final. Pues te diré una cosa, este cuento que he contado, me lo pidió ella mi hermanita, y la dije que si quería un cuento con final feliz, a lo que ella me respondió, este no tendrá final.
Asique piensa en esta paradoja, el final feliz de mi cuento, es que este final, no existe. Para terminar te diré hermanita, te quiero mucho, porque hace un mes y poco que te conozco, y verdaderamente no hay día que no me sorprendas. Gracias, por pedirme que te relate este cuento, porque hace nada te escribí las pinceladas, del resultado final y aquí esta, léelo siempre que quieras, léelo siempre que necesites sonreír, porque desde que te conozco es lo único capaz de sacar de mi, sonrisa tras sonrisa.


No hay comentarios:

Publicar un comentario